Pilates como tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo (I.U.E). Parte III

Siguiendo nuestros posts sobre los beneficios que aporta el Método Pilates Auténtico al tratamiento de las  disfunciones del suelo pélvico y en especial en los casos de incontinencia urinaria, hoy vamos a tratar otros de los puntos fundamentales por lo que consideramos que Pilates, bien aplicado, es una buena herramienta para estos pacientes.

Está universalmente aceptado que la posición correcta o incorrecta del cuerpo puede incidir directamente sobre la aparición de la incontinencia urinaria o agravarla.

El Método Pilates Auténtico es un método de reeducación y control postural. El objetivo de esta reeducación en pacientes con disfunciones de suelo pélvico consiste en colocar la columna, el tórax y la pelvis en posición neutra y mantener esta postura correcta durante los esfuerzos (tos, estornudos, carga de pesos, etc). En cada sesión de Pilates se trabaja esta colocación de forma consciente para intentar cambiar el esquema corporal del paciente para que sea capaz de enfrentarse a dichos esfuerzos.

Cuando hablamos de pelvis neutra queremos decir que no existe ni anteversión ni retroversión de la misma, es decir, las espinas ilíacas anterosuperiores se sitúan en el mismo plano horizontal y respecto al pubis en el mismo plano vertical.

De este modo se evita la hiperpresión que los ejercicios abdominales tradicionales pueden provocar como consecuencia de la activación simultánea de los rectos abdominales y los oblicuos (recordemos que en nuestro post anterior explicábamos como trabajamos en Pilates el músculo transverso abdominal).

El exceso de presión intraabdominal de forma repetida está relacionada con las disfunciones de suelo pélvico como la incontinencia o los prolapsos además de agravar lesiones discales o lumbares, de ahí que estén contraindicados en estas patologías.