Bruxismo, dolor cervical, cefaleas y mareos: cuando la tensión no ocurre solo por la noche
Alba tiene 42 años y llegó a Sane Fisio y Pilates con varios síntomas que ya empezaban a preocuparle: dolor de cuello, cefaleas frecuentes y mareos.
Su explicación inicial fue inmediata:
“Paso demasiadas horas delante del ordenador.”
Tenía sentido. O eso parecía.
Pero había un detalle que no encajaba: llevaba más de 15 años trabajando así y nunca antes había tenido este tipo de síntomas. Así que tocaba mirar un poco más allá de la pantalla, porque a veces el problema no está donde parece, qué sorpresa.
Cuando los síntomas apuntan a otra parte
Durante la entrevista aparecieron algunas pistas importantes.
Le preguntamos si tenía pitidos en los oídos. La respuesta fue sí, aunque nunca los había relacionado con un problema muscular.
Le preguntamos si bruxaba por la noche. También sí. De hecho, utilizaba férula de descarga todas las noches, tal y como le había indicado su dentista.
Entonces apareció la pregunta clave:
si llevas férula, ¿por qué la musculatura de la mandíbula sigue tan tensa?
Ahí estaba el melón real.
La mandíbula no descansaba ni de día
Durante la sesión vimos que sus cefaleas y mareos estaban directamente relacionados con tensiones profundas en la musculatura mandibular y cervical.
No era solo lo que ocurría por la noche mientras dormía.
Era algo que sucedía también durante el día, de forma constante y totalmente inconsciente.
Y eso cambia mucho el enfoque.
Porque una férula puede ayudar a proteger la estructura dental, pero no resuelve por sí sola un patrón muscular que sigue activo durante horas.
Bruxismo diurno: cuando el cuerpo sostiene más de la cuenta
Alba es abogada en un bufete importante. Tiene tres hijos, coordina la logística de su casa y también se encarga de organizar los cuidados de sus padres, que ya son mayores.
Vive en una carrera de fondo intentando llegar a todo sin perder el control.
Sin darse cuenta, Alba no solo apretaba los dientes al dormir.
Los apretaba también durante el día.
Porque, como ella misma dijo en voz alta por primera vez:
“Yo aprieto los dientes y tiro para delante.”
Y ahí apareció algo importante: el cuerpo convierte muchas veces una actitud vital en un gesto físico repetido.
Qué relación puede haber entre mandíbula, cuello, cefaleas y mareos
Cuando la mandíbula se mantiene en tensión constante, el cuello también puede sobrecargarse. Y cuando esa tensión se cronifica, pueden aparecer síntomas como:
- dolor cervical
- cefaleas tensionales
- sensación de presión en la cabeza
- mareos
- molestias mandibulares
- pitidos en los oídos en algunos casos
Por eso, cuando hay bruxismo, no siempre basta con mirar solo la boca o solo el descanso nocturno. A veces hay que valorar también cómo está funcionando la musculatura durante el día y qué nivel de tensión mantiene la persona de forma habitual.
El tratamiento: aliviar el síntoma y cambiar el patrón
El trabajo con Alba no fue solo manual.
También fue un proceso de toma de conciencia: reconocer ese gesto, detectarlo en el día a día y aprender a soltarlo.
El abordaje incluyó:
- tratamiento fisioterapéutico para descargar la musculatura mandibular y cervical
- trabajo corporal para mejorar movilidad y reducir sobrecarga
- conciencia postural y corporal
- identificación de los momentos del día en los que apretaba sin darse cuenta
- aprendizaje progresivo para reducir ese patrón de tensión
La clave no era solo quitar dolor.
Era dejar de alimentar el gesto que lo mantenía.
Escuchar el cuerpo también es dejar de vivir en tensión
Hoy Alba viene dos días por semana. No para “estar fitness”, sino para escucharse y darle a su cuerpo lo que necesita: espacio, tiempo y atención.
Sus dolores han mejorado, los mareos han desaparecido y, sobre todo, ya no vive con la mandíbula en guerra permanente.
Una mirada global al bruxismo y al dolor cervical
En Sane Fisio y Pilates entendemos que la biomecánica muscular y el lenguaje corporal están íntimamente relacionados.
No tratamos solo síntomas. Acompañamos a personas que sostienen mucho, que viven en tensión sin darse cuenta y cuyo cuerpo acaba expresándolo a través del dolor, la rigidez o el agotamiento.
Por eso nuestro enfoque busca ir más allá del síntoma aislado. No se trata solo de descargar una zona, sino de entender qué patrón está detrás para poder abordarlo de forma más completa.
Cuando dejar de apretar también forma parte del cuidado
A veces cuidar el cuerpo no consiste en hacer más.
Consiste en dejar de apretar.
Si notas bruxismo, dolor cervical, cefaleas frecuentes, mareos o tensión constante en la mandíbula, en Sane Fisio y Pilates podemos ayudarte a valorar qué puede estar pasando y abordarlo de forma global y personalizada. Si crees que podemos ayudarte, puedes pedir tu cita con nuestro equipo.


